Dirty Willie: Introduciendo a los "Patéticos Sexuales"
Hay pocas cosas más tristes en este mundo que los patéticos sexuales. Entendamos para nuestros fines como "patético sexual" a aquel hombre (para este caso, hombre, supongo también habrán mujeres en esto) que no consigue nada de acción en la vida real ya sea por su apariencia física o condición emocional y por tanto buscan encontrar el placer sexual reprimido que tienen masturbándose junto a otros semejantes en baños públicos, o al menos mostrándole sus genitales a quien quiera verlos. Si algo he aprendido de esta vida es que hay gente para todo, así que siempre hay vouyeristas extraños que van "a ver" a los lugares públicos.

Las personas que se comportan de esta manera tienen una apariencia totalmente normal, no presentan ningún rasgo físico distintivo aun cuando su comportamiento sea obvio y calculable. Buscan contacto visual con algun otro hombre y cuando lo consiguen entran al baño como si fueran a orinar. Mi preocupación llega cuando encuentro un patrón repetitivo bastante constante en lugares de entretenimiento de masas, como lo son los centros comerciales.
Imaginemos a “Dirty Willie”. Camina en el Food Court con el complejo de si alguien lo estará viendo, si alguien lo deseará. A falta de esto se dirige hacia los baños. Camina hacia el orinal y simula hacer sus necesidades. Posteriormente, lanza una mirada libidinosa a cualquier hombre que ente y esperará a que alguno le corresponda acercándose a él. Si esto no ocurre en diez minutos, saldrá y esperará fuera del baño a que se acerque alguien con los mismos intereses a él.
¿¿¿Él manipula mi comida???Me encontraba en cierto centro comercial el sábado pasado y disfrutaba sanamente. Luego de caminar un rato entre los pisos me dirigí al área de comidas y luego de comer como cerdo tuve que ir a los baños del segundo piso. Una vez dentro había un par de hombres haciendo sus necesidades. Había dos en los orinales y uno en el sanitario. Uno de los que estaba en el orinal terminó y se fue sin lavarse las manos, dejándome solo con el otro hombre. Este usaba una camisa roja característica de “X” restaurante de comida rápida.
Empecé a sentir la mirada de este sobre mí y cuando lo miré inquisitivamente con la esperanza de que dejara de acosarme, aprovecho la ocasión para mostrarme su miembro, al cual estaba masturbando. Le dirigí una mueca de asco, me fui a lavar las manos y Salí de los baños. Espere un rato afuera y ví salir al mismo hombre y sentarse en una banca cercana como esperando a que alguien mas llegara.
Ciertamente había visto a otros hombres comportarse de una manera similar, pero esta vez me enojo con particular fuerza el hecho de que fuera el empleado de uno de mis lugares de comida rápida favoritos. No podía dejar de imaginar el hecho de que luego de masturbarse en los baños públicos este hombre iba a ir a trabajar con la comida que yo podría llegar a consumir. Decidí ir a hablar con el gerente del restaurante. Luego de esperar un par de minutos desde que pedí hablar con el encargado, llego el hombre. No note mucha diferencia con el uniforme regular, pero este se veía de un poco mas edad.
_Disculpe señor, -dije cordialmente- vengo a informarle del comportamiento impropio que esta teniendo uno de sus empleados. Acabo de salir del baño y hay un miembro de su Staff que está masturbándose públicamente. La verdad fue bastante traumático ver a alguien con el uniforme de esta empresa tocándose de esa forma.

Al inicio el hombre no me creyó. Me pregunto respecto al uniforme y me dijo que a lo mejor no era siquiera un miembro de su equipo. Luego me pidió que se lo describiera físicamente. Desafortunadamente mi memoria no era suficiente o quizás, simplemente el hombre era tan insípido que no había nada en el que fuera rescatable o al menos notable en un reducido numero de personas. Me inclino mas por esta segunda opción, por lo menos en lo que a mi respecta, no hay forma de destacar a una oveja mas de la manada.
_Mire, Señor. Yo se que no le puedo hacer una descripción hablada, pero al menos puedo tomarle una fotografía al hombre. Con tal de conseguir la prueba de fragancia, estoy dispuesto a lo que sea.
El hombre me volvió a ver con una mirada inquisitiva, probablemente preguntándose que demonios estaría en la mente de ese joven que no tenía nada mejor que hacer que dedicarse a perseguir hombres en los baños. Sin embargo, aceptó la propuesta.
El complejo de espía seductor de AmadeoMe monte en el ascensor y pulse el botón del segundo piso. En cuanto se abrieran las puertas iba a tener solamente un par de segundos para hacer la primera captura de fotos. No falló mi certeza de que ahí estaría el hombre aun, en la entrada esperando a que un semejante lo buscase. Se abrieron las puertas y tome las primeras fotos con mi celular. El hombre sentado, con su vacía mirada perdida en el pasillo, esperando a que llegara un poco de “diversión” a su insípida y patética vida. Era hora de entrar en acción.

Me acerque a él, con mi celular todavía abierto como si estuviera mandando un mensaje y me puse en una posición un poco insinuante cerca de la ventana mas próxima al baño. Desde ahí pude tomar un par de fotografías más del hombre, aunque me costaba conseguir la claridad que necesitaba. Posteriormente llego la hora de entrar en el juego. Ya tenía la atención del varón sobre mí. Concentre todo el libido posible en una mirada y le transmití la mayor cantidad de deseo aun cuando por dentro me moría de asco. Me aflojé un poco la camisa como si tuviera calor. Me acaricié lentamente el torso con la mano hasta rozar levemente los genitales. Con mis ojos clavados en los de él le hice una leve seña con mi cabeza apuntando hacia los inodoros y me encaminé hacia el lugar. Abrí la puerta de una patada y entré en el sanitario.
Había un hombre en el orinal. Me dirigí hacia el lavabo y me puse a verme en el espejo. El hombre del restaurante llegó, se puso en el segundo orinal y empezó a tocarse. El que ya estaba adentro del baño salió lo más de prisa posible. Eso me dejaba a mi solo con la persona que tanta repugnancia me daba. Le dirigí una última mirada de lujuria y el chico se empezó a masturbar de verdad. Yo aun no bajaba mi comportamiento insinuante.

Reuní todo el valor en mí para volver a verlo, sacar el celular con todo el descaro del mundo y tomarle una fotografía directamente hacia su cara y hacia lo que estaba haciendo. Sentía la furia en mí, me sentía a punto de lanzar sobre el hombre y empezar a golpearlo, pero esto no hubiera sido más que reducirme a algo similar a su nivel. Empecé a hablar mientras le tomaba fotos.
_Mae, ¿usted esta conciente que lo que esta haciendo además de ser ilegal por su condición de trabajador de alimentos es sumamente asqueroso y patético? –se notaba un temblor casi histérico en mi voz. El hombre estaba muy asustado y se dedicó a guardar su paquete mientras le hablaba.- ¿Esta conciente que con estas fotografías que le acabo de tomar usted probablemente va a ser despedido para el final del día? Puta, su simple existencia me repugna. ¡No se como puede haber gente como usted en este mundo!

_No, no, yo solamente estaba orinando. Yo no hice nada. –lo inculto del hombre que yo ya había supuesto fue totalmente notable en su voz, que ya se había reducido por el pánico.
_Mae, guárdele sus excusas a su jefe. A mi no es a quien tiene que rendir cuentas.
Recién dicho esto ví como el miedo en el hombre cambiaba rápidamente por un instinto de supervivencia que le exigía perseguirme y no dejar que lo delatara. Tuve que salir corriendo del baño y recorrer gran parte del pasillo para llegar a las gradas eléctricas con el hombre pisándome los talones, para finalmente regresar al establecimiento en donde este laboraba.
¿¿El patético sexual?? ¡¡Expuesto!!
El manager del lugar me vio de una forma peor que antes. Probablemente no creyera que en serio fuera a tomarle unas fotos al trabajador. Sin embargo, me recibió cordialmente, aunque irradiaba incomodidad muy notable.
_Bueno, Señor, aquí esta la prueba que me solicito. Ahora dígame usted si no lo reconoce o si este hombre no labora en este establecimiento.
El encargado no puedo negar que el hombre trabajaba ahí, aunque cabe rescatar que me comento que su política es que lo que ocurra fuera del establecimiento se quede allí, cosa que me pareció muy razonable. Sin embargo, ambos coincidimos en que el error del trabajador había sido cometer su comportamiento utilizando el uniforme de trabajo en el cual se apreciaba claramente el logo de la empresa.
El manager me prometió que serian tomadas cartas en el asunto y que probablemente el hombre iba a perder su trabajo. Posteriormente me pregunto que si quería algun producto del restaurante, a cortesía de la casa. Con todo el dolor del mundo tuve que rechazarlo, so pena de quedar de hipócrita.
Un final desafortunado…
Días después, me encontraba en el mismo centro comercial comprando una camisa en una tienda cerca de la Food Court y justo cuando tenia una que me agradaba bastante lo ví afuera. Estaba utilizando el mismo uniforme de antes y me veía fijamente. No supe si era libido o rencor lo que había en su mirada. Seguí con mis compras sin darle mucha relevancia a que me mirara de esa forma. Entre al vestidor a probarme una camisa negra que decía “U Suck” y al salir el hombre ya no estaba en ese lugar.
Buscando la salida del local, me ví obligado a pasar frente al área de comidas y recibí una gran sorpresa desagradable al encontrarme al hombre trabajando en las cajas del mismo restaurante. Me volvió a ver a lo lejos y podría casi jurar que me sonrió y en su mirada que transmitía cierto libido mezclado con furia y satisfacción casi lo sentí decirme: “Hey, guapo, ¿puedo súper agrandar tu combo? Mi servicio no se queda solo en la caja.”
Luego recordé que este hombre simplemente no tenía la capacidad intelectual para ese razonamiento.
Las fotos que adjunto son las verdaderas, ya se que salen un poco movidas, pero hay que recordar las circunstancias en que fueron tomadas. Así que gente, si este hombre sirve su comida, NO LA CONSUMAN!!!