sábado, 16 de mayo de 2009

Complejo Lolypop, La Niña Que Deseo Ser Meretriz

Al entrar a cierta edad un poco avanzada, a muchos de los hombres se les despierta un instinto bestial incontenible. Tienen deseos de carne fresca como un animal salvaje necesita de su presa. Debido a su miedo a hacerse “viejos” necesitan absorber juventud de algún lugar y por tanto buscan a alguna chica mucho menor que ellos como consorte. Es otra etapa mas de la andropausia vivida por gran parte de la población masculina.
“No hay belleza mas sublime que aquella de la que nunca se ha bebido agua.”
Para ellos el olor del sudor adolescente es cual feromona sexual desprendida con la intención de incitar el deseo ajeno y propiciar la realización de las fantasías propias de cada uno. Cada mirada inocente dirigida por parte de una joven es una invitación a la exploración, a profanar la pureza que ella todavía conserva. Encuentran los pechos que apenas están en formación como un manjar prohibido y la virginidad de la chica como aquel trofeo que deben obtener antes que otro lo haga. Es una larga cacería en la cual buscan obtener la eterna juventud en los brazos de las féminas menores que ellos. Buscan a la primera dispuesta que haya y le ofrecen ponerle el mundo a sus pies si les permiten estar con ellos.
Debido a las necesidades de este tipo de hombre, surge la chica con lo que he denominado Complejo Lolypop. Es una mujer joven, impasible y con deseos de ser reconocida en la sociedad aun cuando el precio sea su propia dignidad. Desea copiar a los ejemplares mayores y unirse como un miembro activo a su grupo social. Buscan llegar a ser alguien frente a los demás y por tanto se involucran con un hombre mucho mayor que ellas. Para ejemplificar el complejo presentare el caso de Anya.

Anya
Anya es una chica que recién ha entrado en el colegio. Ha salido de una escuela muy rigurosa en donde habían velado por preservar su inocencia como algo integro. Este déficit de conocimiento en el ámbito de calle hace que no sepa como reaccionar al entrar al nuevo mundo de la secundaria. Ella al igual que todos, desea ser popular, pero no sabe como alcanzar este estado. Sumándole a esto la presión académica que implica el cambio, crean un sentimiento de confusión sobre ella.
De esta desorientación emerge un salvador. Juan es un hombre de veintitrés años que se le queda viendo cuando ella sale del colegio. Aun sin terminar su relación actual, Juan la invita a salir y ella acepta. Platican un rato y ella comienza a sentir una mortífera atracción hacia el que decide definir como primer amor. Otras chicas de su mismo año se fijan en el tipo de relación que mantiene Anya y les parece muy “cool”, por tanto deciden seguir ellas también sus pasos y adoptar a Anya como líder.
Anya y Juan salen otras tres veces y ella mantiene relaciones por primera vez en el baño del Taco Bell de la Plaza de la Cultura. Fue sexo rápido y sin sentimiento por parte de Juan. Después de eso él no quiere saber nada más de ella y le explica que no hay amor, todo había sido simplemente una aventura. Esto, debido a la inmadurez de ella, le deja un trauma que repercutirá en los eventos por venir. Ha aprendido que el amor no es más que algo superficial. Ella lo llegara a definir como un “aprete” hecho solamente por obligación y carente de cualquier sentimiento.
Aproximadamente una semana después yace en los brazos de otro hombre mayor. Y de aquí en adelante el resto es historia obvia. Ya he perdido la cuenta de con cuantas personas ha estado en lo que llevo de estudiarla.

Las Venéreas están en el Aire
Comía en la ciudad junto a mi amiga Victoria y nos encontramos con Anya y sus amigas cerca del local en donde estábamos. Andaban exhibiendo la carne que les falta y haciendo comentarios estúpidos de todo lo que pasara. El pensamiento fue mutuo: “Ejercito de zorras”.
_No se como es que una joven se puede degradar tanto. No solo le basta con no tener inteligencia, sino que se ha sometido a una categoría de promiscua y sobrada.-dije.
_Totalmente de acuerdo. La verdad no me puedo soportar a esas chicas- dijo Victoria con una expresión que realmente mostraba asco-. Saben que no les gusta lo que hacen, pero sin embargo no pueden dejar de hacerlo.
_Nuestra sociedad clasista las ha obligado a hacerlo. O estas con el estereotipo o estas sola. Por otro lado, inherente a la estereotipizacion viene el libre albedrío. A todos se nos presentan opciones y es cuestión de cada uno cual elige. No importa la presión que ejerza la sociedad, nosotros siempre seremos los de la decisión final en ese aspecto.
_Eso si. Pero igual sigue siendo muy desagradable.
Para entonces vemos como se acercan tres tipos mayores. Las agarran como si fueran objetos y besan sus labios. Anya se da vuelta hacia su amante de temporada y deja que él la manosee a vista y paciencia de los demás.
_Terminemos de comer y larguémonos de aquí. Las venéreas están en el aire y con este tipo de zorras uno nunca sabe de que enfermedad sin descubrir se puede infectar mientras se este cerca de ellas.

No beso travestis
Para este momento el lector habrá supuesto que el aspecto físico de Anya debe ser bueno o al menos aceptable. Ese pensamiento es erróneo. Anya es una chica de piel blanca, pequeña, con mandíbula ancha como la de un hombre y cabello sobre los labios, brazos y piernas el cual exige a gritos ser rasurado no solo por estética, sino también por higiene básica.
También es muy notable el hecho de que la niña aplica maquillaje sobre su rostro de una forma absolutamente impropia. Su labial es como si hubiera decidido pasarse una crayola roja sobre los labios en diez segundos, la pintura de sus ojos es dispareja y los polvos aplicados sobre su cara son como si se hubiera embarrado con harina.
Platicaba con mi amigo Vlad y surgió como figura de controversia Anya. Vlad comento respecto a como la niña insistía en hablarle y no parecía comprender las indirectas obvias que él le manda para que ella se aleje.
_La verdad ella esta demasiado niña para ponerse en esas varas. No me agrada para nada. Con la figura que tiene no puedo pensar en otra cosa que no sea un travesti cada vez que la veo.
_Terrible.
_Lo mejor de todo es que parece que quiere que seamos amigos y no me deja en paz. No parece comprender que simplemente la encuentro repugnante.
_ ¿Amigos? ¿Así le llaman ahora? Ella quiere algo más, Vlad.
_Eso seria increíblemente asqueroso. Yo no podría. El otro día se me acerco y me puso el cachete para que la saludara. Yo solamente me le quede viendo y no lo hice. Nunca la he saludado y no pienso hacerlo. Para ser sincero, No beso travestis.

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