sábado, 9 de mayo de 2009

Cosas que ves en un cementerio....

Ayer sábado 9 de mayo fue un día normal. La típica energética antes de la clase de Sociología y el shot de inspiración que me hace escribir... Solo una variante al respecto, por vez primera en mucho tiempo me atreví a variar un poco mi temática. No se porque me dio por escribir un poco de la vida, de todas las etapas que vivimos y del fatídico final que a todos nos espera. Fue así como surgió mi nueva poesía "Surreal Realidad", la cual próximamente estaré publicando por estos lugares. Ese no es el punto de la historia.
En el recreo que nuestro "Profesor Dinosaurio" nos dio (de 11.30 a 11.40) tuve que ir a sacar unas fotocopias con mis compañeros de Tesina. En el camino me encontré a una antigua amiga que no veía desde hace mucho tiempo. Mi querida "Capitana Barbosa".

"- Freaky! Tanto tiempo! Como estas? Pookie siempre me ha preguntado que si te había visto, pero hasta ahora. No pasas mucho tiempo en el pretil, verdad? Wow, que cambiado que estas. Estoy estudiando estadística. Que estudias vos?"

No tuve mucho tiempo para conversar con esta antigua amiga, pero fue sumamente hermoso volver a verla. Sin embargo me hizo pensar en como muchas veces cambias continuamente y no te das cuenta hasta que alguien te lo reconoce.

Hace dos años (para mi 10mo año) me cambié de colegio. Fui un apático social, vivía casi dentro de una etiqueta de Nerd y sin embargo me sentía vacío muerto. En esa época no aceptaba muchas cosas de mí. Al año siguiente regresé al colegio de donde venía y donde había muchas personas que aun en estos momentos considero casi de mi familia (mi mejor amigote Ragamuffin y mis princesas).

Eventualmente empecé a cambiar. Empecé a aceptar todas las cosas respecto a quien era yo y conforme fui modificando mi manera de pensar, mi aspecto físico cambio también. Empecé a sacar fuerzas de mi mismo y a vivir por mí y no por la sociedad y la familia que me exigían un comportamiento predeterminado. Al demonio con las categorías, yo soy AMADEO y nunca dejare de serlo.

Y en estos momentos aun hay muchas cosas que me gustaría cambiar de mi mismo, pero me puse a pensar como reaccionaria aquel niño rechazado social de 10mo año si viera como soy actualmente. Probablemente en su yo futuro encontraría no solo una razón para seguir viviendo, sino también la promesa de que eventualmente podría convertirse en el ideal que quería ser. Cuando tenía 15 años hubiera matado por ser como soy ahora.

Pase de ser un colegial insípido, sin vida ni amor, incapaz de sentir a un universitario lleno de vida, con esperanzas deseos y pasiones que compartir. Pase de leer libros que me acompañaban en la soledad a hacer lecturas que aun cuando no me gusten eventualmente me ayudaran. (Por cierto, para el lunes para humanidades debo leer “Arráncame la vida”. El libro es genial.)

Sin embargo me he dado cuenta que vivimos siempre en búsqueda de esa perfección, viendo como la alcanzamos, para que cuando la tengamos nos demos cuenta que es una realidad efímera, que eventualmente lo que quieres de vos es algo diferente. Es casi una relación de poder cruel. Te conviertes en lo que deseabas ser, solo para darte cuenta que ese sueño era subjetivo de antaño y que ahora no estarás conforme con lo que tienes.

Esto, por otra parte es una de las bases para que no caigamos en la mediocridad o la rutina. Una vez que alcancemos lo que mas deseábamos ser no habrá una razón para seguir luchando. Por tanto, el ser humano esta condenado a nunca estar totalmente conforme en este aspecto y sin embargo es una condena tan natural como humana, una realidad con la que tenemos que aprender a vivir.

Pensando en esto, sonreí mientras revisaba mi cementerio de recuerdos. El cementerio en donde está cada una de esas personas que en el pasado y que si bien no soy ahora, aun tengo pedazos de ellos en mí. Sonreí mientras observaba todas las cosas que me encontraba en el cementerio: libros de Anne Rice, diarios sin terminar, poesías incompletas, ideas anotadas, deseos perdidos y amores frustrados. Y volví a sonreír cuando en cada lapida miraba cada uno de los nombres que una vez tuve y que aun tengo: Vexor, Freaky, Barqueri, Sunshine, Vampirelestat1 y al final del camino….. Amadeo.
La fotografia presentada fue tomada hace un año exactamente cumplido el dia de hoy.

1 comentario:

  1. Muy chido, es muy cierto que muxas veces yo me he sentido asi. Tan vacio con las cosas que veo en mi cementerio, pero siempre cambiando.

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