Luego de un rato de haber finalizado el rodaje en casa de Kuai, recibí una llamada de mi primo Roberto el cual me invitaba a una “Fiesta Concierto” en la cual tocaría una banda integrada por amigos de él. Me dijo que iniciaba a las 8 de la noche y que si Quero llegarme podía llevar a quien quisiera, pero que debía de pagar 1500 colones (3 dólares) para
Le pregunte a Pascal si quería acompañarme y él acepto encantado. Llegamos a la Ribera de Belén como a las 8.30 PM. Yo estaba usando mis botas negras, unos jeans un poco ajustados y la chaqueta de cuero. Pascal andaba con ropa clara.
Llegamos a casa de mi primo y fuimos recibidos por un conjunto de personas que utilizaban vestimenta negra pesada. Todos estaban con sus botas muy altas, sus picos y sus prendas de cuero. Volvieron a vernos con cara de sorpresa cuando Pascal llego a ser una luz entre tanta oscuridad, el único con ropa clara. Esperábamos a que llegara la “banda” y todos tenían mucha hambre. Estaba empezando a considerar que los amigos de mi primo pudieran trastornarse del hambre y volverse caníbales extremos cuando ocurrió una situación sumamente interesante.
Se empezó a oír un sonido de tacones sobre la carretera y al escrudiñar en el paisaje ví a una mujer que se acercaba lentamente en la oscuridad. Y quede impresionado…
La Filosofía de la Señorita Saint Ange
Su figura es esbelta, un cuerpo muy bien dotado y trabajado. Un paso firme la caracteriza, pisa con fuerza y confidencia. Su piel es de un blanco natural que muchos envidiarían y su cabello de un negro profundo tiene tendencia natural a verse arreglado. Su maquillaje oscuro sobre acentúa su belleza y su labial te reduce a no poder dejar de ver su boca. Vestía una blusa negra muy escotada y provocativa que insinuaba una invitación, un guante de seda negro y largo en uno de sus brazos, unos shorts muy cortos y ajustados que hacían remarcar el largo de sus piernas, mientras llevaba puestas las botas mas sensuales que he visto en mi vida, muy altas y con fajas que descubrían la piel en la parte de atrás, con un tacón de aguja bastante vertiginoso. Finalmente, lucia un crucifijo muy hermoso sobre su pecho, el cual acariciaba libidinosamente mientras se iba acercando. Era mi vieja amiga, la Señorita Saint Ange.
_Wow, es hermosa- me dijo Pascal, quien no podía dejar de mirarla.
_Lo se, solo espera a ver su comportamiento y te impresionaras mas.
_Hola, Amadeo, tanto tiempo desde la ultima vez que nos vimos- la Señorita Saint Ange se había acercado a nosotros y hablaba con una voz seductora y suave, pero poderosa y persuasiva. Plantó un suave beso en mi mejilla y me dio un abrazo.- ¿Quién es tu amigo?
_Te ves muy hermosa hoy. Me fascinan tus botas. ¿De donde las sacaste?
_Las mande a pedir con “Erótica”, solo hay otros dos pares más en el país.
Acababa de decir esto cuando llego un chico de cabello largo que llevaba una guitarra al hombro y al verla hizo una maniobra casi imposible con tal de no toparse con ella. La Señorita lo miro con un gesto de repugnancia y posteriormente nos volvió a ver y sonrió.
_No beberé nada de lo que ellos me sirvan. Acompáñenme al supermercado por un par de energéticas antes de que cierren y les contare una historia.
La decidimos acompañar y fuimos al súper mas cercano (quedaba como a una cuadra) en el cual compramos un par de bebidas energéticas y un poco de ron con cola para mí. No se tocó el tema sino hasta que íbamos de regreso la fiesta.
_Su nombre es Juan Carlos. El chico pasó aproximadamente unos tres meses tratando de llegarme y no lo consiguió. Es demasiado vacío para mi gusto. Desde entonces no ha parado de llamarme “poser” y de cagarse en mi estilo. Dice que no soy una chica verdadera y que no merezco escuchar música metal debido a que visto de una forma medio gótica y no como deberían de vestir los metal. ¿Se dará acaso cuenta de la estupidez que dice? ¿No es acaso falso aquel que crea que solo vistiéndose de una determinada manera pueda comportarse o por lo menos utilizar ciertos rasgos de una cultura alternativa? ¡Eso, queridos, es degradar a la cultura misma!
“Pues yo prefiero quedarme con mi estilo gótico y diferente antes de ser una copia de una multitud. Allá ellos si no me quieren aceptar, porque la verdad, ¿para que los quiero? No contribuyen en nada en mi vida y probablemente no tengan lo que se requiere para poner aunque sea un pequeño factor de cambio. Allá ellos si quieren sentarse a degradar a la cultura a la que dicen pertenecer, yo no seré ni parte de su estereotipo ni parte del círculo que pretende que una imagen preestablezca a una persona.
“Y que el chico diga lo que quiera de mi. ¿Me quiere llamar perra, sobrada, estúpida o “poser”? ¡Pues que lo haga! ¿En que beneficia o perjudica a mi persona lo que un grupo cerrado de personas quiera opinar de mí?
_Exactamente de lo mismo hablaba hace poco con Pascal, ¿verdad? De aquellos que creen que solo por tener características de una cultura deben de someterse a ella y convertirse en algo que no son.
_Cierto. Concluimos en que una cosa es tener un gusto por alguna cultura determinada, otra cosa es hacer de esta un modo completo de vida y someterse totalmente a él.-respondió Pascal con una sonrisa.
_Eso es lo que digo yo. Si bien puedo vestirme con botas y cuero, pero eso es solamente cuando estoy con mis amigos, en mi ambiente. Si debo ir a trabajar a una oficina o algo similar debo adaptarme al ambiente y por tanto no me vestiría como lo hago regularmente porque no daría la impresión apropiada. No es que me este reprimiendo, simplemente tengo el nivel de tolerancia y respeto hacia mi trabajo que quiero que tengan para mi.
Para este momento íbamos entrando de nuevo a la fiesta. Una de las chicas estaba tendida en el piso haciéndole un diseño extraño con marcador en el rostro de un chico que se había apoyado en sus piernas. La chica tenía poco busto y usaba un sencillo atuendo negro con un maquillaje un poco excesivo que parecía una mala imitación de Kiss. Cuando la chica vio a Saint Ange dejo a medio hacer el diseño de su amigo y fue a buscar a otra chica muy parecida a ella para susurrarle cosas en el oído.
_Probablemente estén hablando respecto a lo zorra que soy. ¡Bah! Solo porque yo puedo y ellas no. Esas chicas trataron de hacerme una emboscada el otro día. Según ellas van a lograr intimidarme con sus “amigotes” metal. Ya me conoces, Amadeo, si alguien se trata de meter
conmigo no saldrá del todo bien fácilmente. 
“¿Recuerdas el día de año nuevo? Esta chica y su amiga bebieron como tres vodkas y ya estaban en el piso insultando a la iglesia y defecándose en Dios. Regresamos al principio de tolerancia. ¿Cómo demonios quieren ellas que ser respetadas por la sociedad en general cuando se la pasan insultando los principios y creencias de otras personas? Si, esta bien que no los compartan, pero no hay razón para andar jugando de superior y menospreciando estas. No creo en la iglesia, pero no me meteré con esta sin razón. No comparto muchas cosas y sin embargo puedo convivir con las personas que sí lo hagan.
“Y pueden criticar mi vida sexual todo lo que quieran. Tú sabes como me manejo, Amadeo. Al final del camino son las chicas buenas y mojigatas las que terminan con un embarazo no deseado o una venérea. A las chicas malas no nos pasa eso. El ambiente nos ha hecho saber cuidarse.
Los tres nos reímos a carcajadas y brindamos en honor a la Señorita. Mi primo se las arregló para calmar a la gente e informarnos que no iba a haber concierto. La banda había cancelado. La gente empezó a reclamar y la Señorita nos dio vuelta con un abrazo y sonrió.
_Bueno, pues no se ustedes pero yo tengo un poco de hambre. ¿Les parece si vamos por un poco de carne antes que los leones lleguen a arrasarlo?
Un Trago de Diesel, Por favor
Fuimos hacia el área en donde estaban preparando la carne asada y nos dimos cuenta que de “asada” solo tenía el nombre. Estaban sirviendo la carne casi cruda. Así que terminé cerca de la parrilla con Pascal y Saint Ange con un pedazo de carne a medio cocinar con un poco de sangre en una mano y en la otra un poco de lo último que quedaba del alcohol que habían comprado. La carne estaba muy dura de partir y se sentía casi viva. Un par de minutos luego de terminar el trago que teníamos, nos despedimos de Pascal, quien se debía ir un poco temprano. Lo acompañamos hasta la carretera principal. Un par de minutos después llegué nuevamente a la fiesta junto a la Señorita y nos dimos cuenta de dos cosas. Primero, ya se había gastado todo el licor. Segundo, ya habían sacado el contrabando.
Sabes que tus “compañeros de fiesta” están bebiendo bebidas de contrabando cuando sostienen botellas de algún producto en particular con un liquido de un color parecido dentro, pero que sabes que no lo es. Te das cuenta también porque el efecto que una bebida normal tendría sobre ellos se ve casi triplicado. Vimos a las dos chicas de antes tiradas en el piso sin moverse y a mi primo dándole una bebida roja a todo el que se le pusiera en frente.
_Bueno, mi querido Amadeo, este es el punto en el cual nos vamos a una fiesta de verdad. Llamare a mi chico. ¿Vienes con nosotros?
_No creo, Saint Ange, me encantaría, pero tuve un día agitado y mañana tengo trabajo que hacer.
_Que lastima, Amadeo. No te me pierdas. Espero volver a verlos pronto. Me hacías falta. Por ahora, me retiro.- me dio un beso en la mejilla y un abrazo. A continuación, con el mismo porte que había manejado toda la fiesta se retiró de esta. 
_No le des mucha bola. –Juan Carlos se había acercado a mi con los ojos rojos- No es mas que una “poser”.
Me alejé de él lo más rápido que pude y busqué un poco de carne y un lugar donde sentarme. Ahí fue en donde se me acercó mi primo.
_ ¡Amadeo! Parece que ya te quedaste solo. ¿Gustas un trago de Diesel?
_ ¿Diesel? ¿Qué tiene?
_Eso no lo sabrás hasta que lo pruebes.
Y como buen persona joven y estúpida de vez en cuando olvide todo lo que había aprendido en D.A.R.E. y acepté el trago. La bebida era roja y espesa. Solamente con olerlo me sentí mareado. Y una vez que hube tomado un trago de este sentí como todo mi pecho empezaba a arder y un leve cosquilleo invadía mis extremidades. La bebida era deliciosa, no puedo decir que no, pero mi parte racional me dijo que un par de tragos más podían ser mortíferos para mis neuronas así que no bebí nada más.
Una hora y media más tarde me fui de la fiesta. Deje a la gente tirada en el piso y a un par vomitando las entrañas en la calle. Me tire sobre mi cama y respondí dos llamadas de telefono que no recuerdo ahora. Al día siguiente amanecí con dolor de cabeza y llame a Kuai para ver en que le ayudaba con el trabajo. Pase el día montando una presentación de power point y con una energética en el cuerpo para poder sobrevivir.
Y con las palabras de mi dulce Señorita Saint Ange en los oídos, casi puedo sentirla decir:
“Y que el chico diga lo que quiera de mi. ¿Me quiere llamar perra, sobrada, estúpida o “poser”? ¡Pues que lo haga! ¿En que beneficia o perjudica a mi persona lo que un grupo cerrado de personas quiera opinar de mí?
_Exactamente de lo mismo hablaba hace poco con Pascal, ¿verdad? De aquellos que creen que solo por tener características de una cultura deben de someterse a ella y convertirse en algo que no son.
_Cierto. Concluimos en que una cosa es tener un gusto por alguna cultura determinada, otra cosa es hacer de esta un modo completo de vida y someterse totalmente a él.-respondió Pascal con una sonrisa.
_Eso es lo que digo yo. Si bien puedo vestirme con botas y cuero, pero eso es solamente cuando estoy con mis amigos, en mi ambiente. Si debo ir a trabajar a una oficina o algo similar debo adaptarme al ambiente y por tanto no me vestiría como lo hago regularmente porque no daría la impresión apropiada. No es que me este reprimiendo, simplemente tengo el nivel de tolerancia y respeto hacia mi trabajo que quiero que tengan para mi.
Para este momento íbamos entrando de nuevo a la fiesta. Una de las chicas estaba tendida en el piso haciéndole un diseño extraño con marcador en el rostro de un chico que se había apoyado en sus piernas. La chica tenía poco busto y usaba un sencillo atuendo negro con un maquillaje un poco excesivo que parecía una mala imitación de Kiss. Cuando la chica vio a Saint Ange dejo a medio hacer el diseño de su amigo y fue a buscar a otra chica muy parecida a ella para susurrarle cosas en el oído.
_Probablemente estén hablando respecto a lo zorra que soy. ¡Bah! Solo porque yo puedo y ellas no. Esas chicas trataron de hacerme una emboscada el otro día. Según ellas van a lograr intimidarme con sus “amigotes” metal. Ya me conoces, Amadeo, si alguien se trata de meter
“¿Recuerdas el día de año nuevo? Esta chica y su amiga bebieron como tres vodkas y ya estaban en el piso insultando a la iglesia y defecándose en Dios. Regresamos al principio de tolerancia. ¿Cómo demonios quieren ellas que ser respetadas por la sociedad en general cuando se la pasan insultando los principios y creencias de otras personas? Si, esta bien que no los compartan, pero no hay razón para andar jugando de superior y menospreciando estas. No creo en la iglesia, pero no me meteré con esta sin razón. No comparto muchas cosas y sin embargo puedo convivir con las personas que sí lo hagan.
“Y pueden criticar mi vida sexual todo lo que quieran. Tú sabes como me manejo, Amadeo. Al final del camino son las chicas buenas y mojigatas las que terminan con un embarazo no deseado o una venérea. A las chicas malas no nos pasa eso. El ambiente nos ha hecho saber cuidarse.
Los tres nos reímos a carcajadas y brindamos en honor a la Señorita. Mi primo se las arregló para calmar a la gente e informarnos que no iba a haber concierto. La banda había cancelado. La gente empezó a reclamar y la Señorita nos dio vuelta con un abrazo y sonrió.
_Bueno, pues no se ustedes pero yo tengo un poco de hambre. ¿Les parece si vamos por un poco de carne antes que los leones lleguen a arrasarlo?
Un Trago de Diesel, Por favor
Fuimos hacia el área en donde estaban preparando la carne asada y nos dimos cuenta que de “asada” solo tenía el nombre. Estaban sirviendo la carne casi cruda. Así que terminé cerca de la parrilla con Pascal y Saint Ange con un pedazo de carne a medio cocinar con un poco de sangre en una mano y en la otra un poco de lo último que quedaba del alcohol que habían comprado. La carne estaba muy dura de partir y se sentía casi viva. Un par de minutos luego de terminar el trago que teníamos, nos despedimos de Pascal, quien se debía ir un poco temprano. Lo acompañamos hasta la carretera principal. Un par de minutos después llegué nuevamente a la fiesta junto a la Señorita y nos dimos cuenta de dos cosas. Primero, ya se había gastado todo el licor. Segundo, ya habían sacado el contrabando.
Sabes que tus “compañeros de fiesta” están bebiendo bebidas de contrabando cuando sostienen botellas de algún producto en particular con un liquido de un color parecido dentro, pero que sabes que no lo es. Te das cuenta también porque el efecto que una bebida normal tendría sobre ellos se ve casi triplicado. Vimos a las dos chicas de antes tiradas en el piso sin moverse y a mi primo dándole una bebida roja a todo el que se le pusiera en frente.
_Bueno, mi querido Amadeo, este es el punto en el cual nos vamos a una fiesta de verdad. Llamare a mi chico. ¿Vienes con nosotros?
_No creo, Saint Ange, me encantaría, pero tuve un día agitado y mañana tengo trabajo que hacer.
_No le des mucha bola. –Juan Carlos se había acercado a mi con los ojos rojos- No es mas que una “poser”.
Me alejé de él lo más rápido que pude y busqué un poco de carne y un lugar donde sentarme. Ahí fue en donde se me acercó mi primo.
_ ¡Amadeo! Parece que ya te quedaste solo. ¿Gustas un trago de Diesel?
_ ¿Diesel? ¿Qué tiene?
_Eso no lo sabrás hasta que lo pruebes.
Y como buen persona joven y estúpida de vez en cuando olvide todo lo que había aprendido en D.A.R.E. y acepté el trago. La bebida era roja y espesa. Solamente con olerlo me sentí mareado. Y una vez que hube tomado un trago de este sentí como todo mi pecho empezaba a arder y un leve cosquilleo invadía mis extremidades. La bebida era deliciosa, no puedo decir que no, pero mi parte racional me dijo que un par de tragos más podían ser mortíferos para mis neuronas así que no bebí nada más.
Una hora y media más tarde me fui de la fiesta. Deje a la gente tirada en el piso y a un par vomitando las entrañas en la calle. Me tire sobre mi cama y respondí dos llamadas de telefono que no recuerdo ahora. Al día siguiente amanecí con dolor de cabeza y llame a Kuai para ver en que le ayudaba con el trabajo. Pase el día montando una presentación de power point y con una energética en el cuerpo para poder sobrevivir.
Y con las palabras de mi dulce Señorita Saint Ange en los oídos, casi puedo sentirla decir:
“Sí, no es mas que libido. ¡Pero si la belleza es tan efímera, disfrutemos todos de la lujuria ahora que somos hermosos! Y dejemos a aquellas que no puedan para los conventos. Todos sabemos que el arrepentimiento al final también cuenta. Y sí, es una excusa.”









