miércoles, 17 de junio de 2009

Adora a su bebita, pero no se la muestra a mami

Tomas

Platicaba con mi excompañero Tomas y empezamos a discutir acerca de su relación medio formal con una alemana llamada Ash.
_El punto es que aun no sé si es completamente alemana, pero al menos su padre lo es. He estado saliendo con ella ya por casi cinco meses y me tiene obsesionado.
_Encantador. ¿Que opina tu madre de esto? Debe de andar fascinada con su nuera.
_Esteee... -Tomas duda por un momento- No se lo he dicho aun. El otro dia, la muy estúpida me dejó un chupetazo en el cuello. Tuve que pedirle a una amiga que me maquillara antes que mi madre lo viera.
_ ¿Y eso?
_ Veras, aun cuando es una chica encantadora, no creo que sea conveniente decírselo a mi madre en estos momentos. Anda en su crisis de “vejez previa” y ya me esta empezando a presionar con que quiere verme con alguna niña y espera verme casado como en cinco años. Veras, ella quiere disfrutar de sus nietos mientras la edad le permita andarlos correteando por la casa. Es horrible, ya que soy su único hijo y no me quiero casar hasta estar estable. Tampoco pienso tener los tres nietos que ella espera cuidar. Que se conforme con uno.
_ Detestable. ¿Y que piensa tu alemanita de esto?
_ Sencillamente he estado tratando de evitar ese tema. Me ofusca, ya que ella insiste en conocer a mis padres si es que en serio quiero una “relación formal”, yo ya conocí a los de ella. Cada vez que saca a flote el tema lo trato de desviar y propongo cosas como ir por helado, pero aun cuando esta técnica me ha dado resultado, no creo que pueda seguir con esto por mucho tiempo.
_ ¿Quieres una relación formal con ella en estos momentos?
_No. La quiero, pero por ahora solo me quiero divertir un rato.
En principio, lo que la mayoria de los chicos buscan es diversión, como bien lo dijo Michael. Algunos de ellos no se sienten preparados aun para afrontar una relación formal. El problema está cuando este tipo de chicos se fijan en una chica que si vaya tras algo más serio. Todo empieza a marchar bien hasta que quieren conocer a los padres.
Tras haberle preguntado a varios chicos de este tipo, llegue a una conclusión. Ellos no quieren presentar a sus parejas a sus padres, ya que ven esto como si fuera una manera de comprometerse y formalizar mas y sencillamente, esto no es lo que buscan por ahora. Veamos la otra cara de la moneda.


Catalina

Salí por un café con mi amiga Catalina y empezamos a discutir acerca de su ex novio Marcus. Marcus es un chico de origen ingles. Ella lo describe como respetuoso, atractivo, sincero y refinado. Dice que es el mejor novio que ha tenido y que todavía lamenta haber renunciado a el.
_Si tanto lo querías, ¿Por qué renunciaste a “Mr. Maravilloso”?
_Por una simple razón, tras su mascara de niño bueno y caballeroso es igual que todos los chicos con los que he salido. Buscan una relación no estable. Solo quieren una aventura y ya.
_Si mi memoria no me engaña, cuando empezaste a salir con él, lo definías como un chico perfecto, totalmente diferente de los otros con los que habías salido. ¿Qué paso ahí?
_Relatare desde el inicio. Los primeros días fueron de gloria. Me sentía fascinada por él. Los problemas empezaron cuando cumplimos dos meses. Le pedí que si en serio iba tras una relación seria, me presentara a sus padres. Él dijo que prefería no hacerlo por ahora, pero cuando pasara un rato lo haría. Lo acepte, pero volví a cuestionar si en serio iba tras algo formal cuando pasaron cuatro meses mas y nada. Aproveche un día en que salimos a comer al Mall y se lo recordé y le pedí, bueno mas bien le exigí, que me presentara a sus padres, si en serio me veía como algo formal y me quería. Me puse furibunda con su respuesta.
_ A ver, ¿Qué te respondió?
_ Me confeso que sus padres todavía no sabían que él estaba saliendo conmigo. No creía que ellos me aceptaran. Dijo que se sentía un poco avergonzado de mí. Que esperaría a que me refinara un poco y que quizás tendría la clase para estar con él frente a sus padres. Eso no es todo, lo arruino cuando me dijo: “Te adoro, bebita, pero todavía no te puedo mostrar a mami”. Puedes imaginar el drama que hice. Lo termine ahí mismo y abandone el local luego de tirarle mi refresco en la cara.

"Pues bueno, este es otro post que ya habia trabajado antes, pero la verdad se me estan acumulando dems cosas y no queria dejar d epostear. Cuando consiga un poco mas de tiempo y calma publicare algo totalmente nuevo."

martes, 9 de junio de 2009

"Super agranda tu combo: Cuando el servicio no se queda solo en la caja..."

Dirty Willie: Introduciendo a los "Patéticos Sexuales"

Hay pocas cosas más tristes en este mundo que los patéticos sexuales. Entendamos para nuestros fines como "patético sexual" a aquel hombre (para este caso, hombre, supongo también habrán mujeres en esto) que no consigue nada de acción en la vida real ya sea por su apariencia física o condición emocional y por tanto buscan encontrar el placer sexual reprimido que tienen masturbándose junto a otros semejantes en baños públicos, o al menos mostrándole sus genitales a quien quiera verlos. Si algo he aprendido de esta vida es que hay gente para todo, así que siempre hay vouyeristas extraños que van "a ver" a los lugares públicos.
Las personas que se comportan de esta manera tienen una apariencia totalmente normal, no presentan ningún rasgo físico distintivo aun cuando su comportamiento sea obvio y calculable. Buscan contacto visual con algun otro hombre y cuando lo consiguen entran al baño como si fueran a orinar. Mi preocupación llega cuando encuentro un patrón repetitivo bastante constante en lugares de entretenimiento de masas, como lo son los centros comerciales.
Imaginemos a “Dirty Willie”. Camina en el Food Court con el complejo de si alguien lo estará viendo, si alguien lo deseará. A falta de esto se dirige hacia los baños. Camina hacia el orinal y simula hacer sus necesidades. Posteriormente, lanza una mirada libidinosa a cualquier hombre que ente y esperará a que alguno le corresponda acercándose a él. Si esto no ocurre en diez minutos, saldrá y esperará fuera del baño a que se acerque alguien con los mismos intereses a él.

¿¿¿Él manipula mi comida???

Me encontraba en cierto centro comercial el sábado pasado y disfrutaba sanamente. Luego de caminar un rato entre los pisos me dirigí al área de comidas y luego de comer como cerdo tuve que ir a los baños del segundo piso. Una vez dentro había un par de hombres haciendo sus necesidades. Había dos en los orinales y uno en el sanitario. Uno de los que estaba en el orinal terminó y se fue sin lavarse las manos, dejándome solo con el otro hombre. Este usaba una camisa roja característica de “X” restaurante de comida rápida.
Empecé a sentir la mirada de este sobre mí y cuando lo miré inquisitivamente con la esperanza de que dejara de acosarme, aprovecho la ocasión para mostrarme su miembro, al cual estaba masturbando. Le dirigí una mueca de asco, me fui a lavar las manos y Salí de los baños. Espere un rato afuera y ví salir al mismo hombre y sentarse en una banca cercana como esperando a que alguien mas llegara.
Ciertamente había visto a otros hombres comportarse de una manera similar, pero esta vez me enojo con particular fuerza el hecho de que fuera el empleado de uno de mis lugares de comida rápida favoritos. No podía dejar de imaginar el hecho de que luego de masturbarse en los baños públicos este hombre iba a ir a trabajar con la comida que yo podría llegar a consumir. Decidí ir a hablar con el gerente del restaurante. Luego de esperar un par de minutos desde que pedí hablar con el encargado, llego el hombre. No note mucha diferencia con el uniforme regular, pero este se veía de un poco mas edad.
_Disculpe señor, -dije cordialmente- vengo a informarle del comportamiento impropio que esta teniendo uno de sus empleados. Acabo de salir del baño y hay un miembro de su Staff que está masturbándose públicamente. La verdad fue bastante traumático ver a alguien con el uniforme de esta empresa tocándose de esa forma.
Al inicio el hombre no me creyó. Me pregunto respecto al uniforme y me dijo que a lo mejor no era siquiera un miembro de su equipo. Luego me pidió que se lo describiera físicamente. Desafortunadamente mi memoria no era suficiente o quizás, simplemente el hombre era tan insípido que no había nada en el que fuera rescatable o al menos notable en un reducido numero de personas. Me inclino mas por esta segunda opción, por lo menos en lo que a mi respecta, no hay forma de destacar a una oveja mas de la manada.
_Mire, Señor. Yo se que no le puedo hacer una descripción hablada, pero al menos puedo tomarle una fotografía al hombre. Con tal de conseguir la prueba de fragancia, estoy dispuesto a lo que sea.
El hombre me volvió a ver con una mirada inquisitiva, probablemente preguntándose que demonios estaría en la mente de ese joven que no tenía nada mejor que hacer que dedicarse a perseguir hombres en los baños. Sin embargo, aceptó la propuesta.

El complejo de espía seductor de Amadeo

Me monte en el ascensor y pulse el botón del segundo piso. En cuanto se abrieran las puertas iba a tener solamente un par de segundos para hacer la primera captura de fotos. No falló mi certeza de que ahí estaría el hombre aun, en la entrada esperando a que un semejante lo buscase. Se abrieron las puertas y tome las primeras fotos con mi celular. El hombre sentado, con su vacía mirada perdida en el pasillo, esperando a que llegara un poco de “diversión” a su insípida y patética vida. Era hora de entrar en acción.
Me acerque a él, con mi celular todavía abierto como si estuviera mandando un mensaje y me puse en una posición un poco insinuante cerca de la ventana mas próxima al baño. Desde ahí pude tomar un par de fotografías más del hombre, aunque me costaba conseguir la claridad que necesitaba. Posteriormente llego la hora de entrar en el juego. Ya tenía la atención del varón sobre mí. Concentre todo el libido posible en una mirada y le transmití la mayor cantidad de deseo aun cuando por dentro me moría de asco. Me aflojé un poco la camisa como si tuviera calor. Me acaricié lentamente el torso con la mano hasta rozar levemente los genitales. Con mis ojos clavados en los de él le hice una leve seña con mi cabeza apuntando hacia los inodoros y me encaminé hacia el lugar. Abrí la puerta de una patada y entré en el sanitario.
Había un hombre en el orinal. Me dirigí hacia el lavabo y me puse a verme en el espejo. El hombre del restaurante llegó, se puso en el segundo orinal y empezó a tocarse. El que ya estaba adentro del baño salió lo más de prisa posible. Eso me dejaba a mi solo con la persona que tanta repugnancia me daba. Le dirigí una última mirada de lujuria y el chico se empezó a masturbar de verdad. Yo aun no bajaba mi comportamiento insinuante.
Reuní todo el valor en mí para volver a verlo, sacar el celular con todo el descaro del mundo y tomarle una fotografía directamente hacia su cara y hacia lo que estaba haciendo. Sentía la furia en mí, me sentía a punto de lanzar sobre el hombre y empezar a golpearlo, pero esto no hubiera sido más que reducirme a algo similar a su nivel. Empecé a hablar mientras le tomaba fotos.
_Mae, ¿usted esta conciente que lo que esta haciendo además de ser ilegal por su condición de trabajador de alimentos es sumamente asqueroso y patético? –se notaba un temblor casi histérico en mi voz. El hombre estaba muy asustado y se dedicó a guardar su paquete mientras le hablaba.- ¿Esta conciente que con estas fotografías que le acabo de tomar usted probablemente va a ser despedido para el final del día? Puta, su simple existencia me repugna. ¡No se como puede haber gente como usted en este mundo!
_No, no, yo solamente estaba orinando. Yo no hice nada. –lo inculto del hombre que yo ya había supuesto fue totalmente notable en su voz, que ya se había reducido por el pánico.
_Mae, guárdele sus excusas a su jefe. A mi no es a quien tiene que rendir cuentas.
Recién dicho esto ví como el miedo en el hombre cambiaba rápidamente por un instinto de supervivencia que le exigía perseguirme y no dejar que lo delatara. Tuve que salir corriendo del baño y recorrer gran parte del pasillo para llegar a las gradas eléctricas con el hombre pisándome los talones, para finalmente regresar al establecimiento en donde este laboraba.

¿¿El patético sexual?? ¡¡Expuesto!!

El manager del lugar me vio de una forma peor que antes. Probablemente no creyera que en serio fuera a tomarle unas fotos al trabajador. Sin embargo, me recibió cordialmente, aunque irradiaba incomodidad muy notable.
_Bueno, Señor, aquí esta la prueba que me solicito. Ahora dígame usted si no lo reconoce o si este hombre no labora en este establecimiento.
El encargado no puedo negar que el hombre trabajaba ahí, aunque cabe rescatar que me comento que su política es que lo que ocurra fuera del establecimiento se quede allí, cosa que me pareció muy razonable. Sin embargo, ambos coincidimos en que el error del trabajador había sido cometer su comportamiento utilizando el uniforme de trabajo en el cual se apreciaba claramente el logo de la empresa.
El manager me prometió que serian tomadas cartas en el asunto y que probablemente el hombre iba a perder su trabajo. Posteriormente me pregunto que si quería algun producto del restaurante, a cortesía de la casa. Con todo el dolor del mundo tuve que rechazarlo, so pena de quedar de hipócrita.

Un final desafortunado…

Días después, me encontraba en el mismo centro comercial comprando una camisa en una tienda cerca de la Food Court y justo cuando tenia una que me agradaba bastante lo ví afuera. Estaba utilizando el mismo uniforme de antes y me veía fijamente. No supe si era libido o rencor lo que había en su mirada. Seguí con mis compras sin darle mucha relevancia a que me mirara de esa forma. Entre al vestidor a probarme una camisa negra que decía “U Suck” y al salir el hombre ya no estaba en ese lugar.
Buscando la salida del local, me ví obligado a pasar frente al área de comidas y recibí una gran sorpresa desagradable al encontrarme al hombre trabajando en las cajas del mismo restaurante. Me volvió a ver a lo lejos y podría casi jurar que me sonrió y en su mirada que transmitía cierto libido mezclado con furia y satisfacción casi lo sentí decirme: “Hey, guapo, ¿puedo súper agrandar tu combo? Mi servicio no se queda solo en la caja.”
Luego recordé que este hombre simplemente no tenía la capacidad intelectual para ese razonamiento.

Las fotos que adjunto son las verdaderas, ya se que salen un poco movidas, pero hay que recordar las circunstancias en que fueron tomadas. Así que gente, si este hombre sirve su comida, NO LA CONSUMAN!!!

miércoles, 3 de junio de 2009

La Noche De La Bulimica Viviente

Su nombre era Paula, una chica "encantadora" de noveno año. Yo cursaba el décimo año. La conocí en las reuniones del periódico estudiantil, del cual era editor. Inmediatamente me llamo la atención su afición por la lectura, su cabello negro, su piel especialmente pálida y los pómulos levantados que mostraba. El destino hizo que nos tratáramos y el impredecible Cupido hizo que nos atrajéramos mutuamente. Ella era muy tímida, el mínimo contacto la sonrojaba, las palabras cariñosas le quitaban el habla. Debido a su contextura delgada y sus pómulos, el rumor de una posible bulimia se había extendido por el colegio, pero nunca fui de los que se fían de chismes.

Una tarde a la salida la invite a salir. Le dije que fuéramos a ver "Stardust". A ella le pareció bien y quedamos en vernos en el mall "Paseo de las Flores". El viernes a las siete en punto de la noche nos encontramos. Anduvimos caminando un rato, matando tiempo antes de la película. Y me encontré con una de mis mejores amigas C***a. Paula se incomodo, así que no pudimos tener lo que se diría una charla con ella. Luego de un visible enfrentamiento psicológico entre Paula y mi amiga, tuve que seguir el camino antes de que ocurriera un desastre desproporcional.

Ya camino al cine pasamos por la venta de golosinas (en donde normalmente me harto a mas no poder de comida) y compre dos refrescos grandes, unos nachos con extra queso, unas palomitas de las mas grandes que habían y un par de chocolates. Una vez dentro del cine, estuvimos comiendo y hablando antes y durante la película, aunque vale resaltar que poco antes de que la película culminara ella me dijo que tenía que ir un momento al baño. Una vez que salimos del cine, anduvimos caminando un rato y nos encontramos con sus padres (muy avergonzante, por cierto). Luego de eso fuimos por un helado a la “Pops” y ella me dijo que le quedaban 15 minutos.

Justo antes de que se fuera, le tome las manos y me acerque hacia ella. Le di un beso que me supo horrible. "Preciosa, no puedo así", fue lo que le dije. La obligue a ponerse en pie, enrede mi mano derecha en su cabello y la sostuve con la izquierda. Le di un beso a mi estilo (muy puerco) y sin embargo no me satisfizo. Había algo raro. El sabor de su saliva era agrio y dejaba una sensación espesa que no conseguía descifrar. Una vez que se fue me senté a pensar. Dos días después me pregunto que que éramos. Mi respuesta no le agrado y no me volvió a hablar.

Platicando unas semanas después con mi amiga mientras comíamos nachos, ella me contó algo que me impacto. Ella vio a Paula salir de la sala de cine y encaminarse a los baños y su curiosidad la obligo a seguirla. "Andrés, estaba vomitando en el baño. El vomito inducido, el olor y sus gemidos de angustia fueron repugnantes. Luego ustedes dos se fueron caminando y de ahí no supe que mas paso", me dijo con cara de asco.Lo que ocurrió a continuación fue un cuadro en el cual yo escupía todo lo que tenia en la boca y corría al baño a vomitar.


(Esto es algo que habia escrito hace un buen rato ya, es solo que he estado un poco atareado con el examen de Historia del Derecho que tengo el Sabado y no queria pasar mucho tiempo sin postear. Ademas, hacía rato tenia ganas de publicarlo.)